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Cómo conservar los productos lácteos

Cómo conservar los productos lácteos

Para asegurar que los productos lácteos se conservan sin estropearse hay que tener en cuenta una serie de pautas:

 

  • La mayoría de productos lácteos deben estar refrigerados por debajo de los 5ºC en la parte de atrás de la nevera ya que es la más fría.

  • Nunca congelar leches, natas frescas o fermentadas ya que se pueden cortar. Los quesos frescos tampoco se recomienda congelarlos ya que contiene mucha agua y pueden perder parte de sus propiedades.

  • Cuando se estropea la leche o la nata se pone rancia, agria o amarga.

  • Los recipientes transparentes deben estar en la oscuridad para evitar los rayos de luz que originan malos olores en estos productos.

  • Guardar la mantequilla envuelta para evitar que absorba otros olores de la nevera.

  • Almacenar el queso en el cajón de la nevera para retrasar su curación.

  • El frío excesivo causará que el queso que consumamos sea poco aromático.

  • Sacar 1 hora antes de su consumo el queso del frigorífico. Cuando el queso está a una temperatura baja, la grasa de la leche está congelada y el queso pierde parte de sus sabor. Por eso se debe sacar el queso de la nevera para que la temperatura ambiente derrita dicha grasa y haga que el queso recupere su textura y sabor.
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