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¿Cuánto azúcar tienen los refrescos que consumimos?

¿Cuánto azúcar tienen los refrescos que consumimos?

 

Un consumo excesivo de azúcar puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades como diabetes y obesidad además de provocar la aparición de caries. Estos resultados son los últimos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha difundido para concienciar a la sociedad de la importancia de reducir los azúcares libres en nuestra dieta.

 

¿Qué entendemos por azúcares libres?

Cuando hablamos de azúcar no solo nos referimos al azúcar de mesa. Según el informe de la OMS, los azúcares libres son todos aquellos que incluyen monosacáridos y los disacáridos añadidos a los alimentos y las bebidas por el fabricante, el cocinero o el consumidor, más los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes, los jugos de frutas y los concentrados de jugos de frutas. El azúcar añadido a los alimentos procesados, que no contienen ningún nutriente beneficioso para nuestra salud, lo encontramos en numerosos productos, refrescos o incluso en embutidos. Tal y como afirma Javier Guzmán, director de VSF Justicia Alimentaria Global, en una entrevista de El Condidencial, muchas personas no saben que muchos productos habituales, como el tomate frito o caldo de pollo, contienen azúcar.

 

Cantidad recomendada de azúcar

Según las últimas investigaciones, la OMS recomienda limitar el consumo de azúcar a menos del10% de la ingesta calórica total, tanto en niños como en adultos. Esto significa que una persona adulta que consuma unas 2.000 calorías diarias debería ingerir unos 50 gramos de azúcar, el equivalente a unas 12 cucharillas de café.

La OMS también destaca que una ingesta por debajo de 5% (25 gramos de azúcar) de la aportación total de calorías proporcionaría beneficios adicionales para nuestra salud.

 

Consumo de bebidas con alto contenido en azúcar

Un refresco de lata suele contener unos 40 gramos de azúcar. Si tenemos en cuenta las recomendaciones de la OMS, con el consumo de una lata llegaríamos casi al límite diario aconsejado. Aún más, si consumimos otros productos procesados con azúcares añadidos, nos pasaríamos de la ingesta diaria.

 

Según María González Neira, nutricionista y coaching nutricional, los refrescos y las bebidas azucaradas son bebidas con un alto aporte energético en forma de calorías vacías, sin ninguna aportación nutricional como la fibra o vitaminas. Otros de los perjuicios de tomar algunas bebidas (con extractos o de zumos) son la desmineralización ósea (por su contenido en ácido fosfórico) o la dificultad de nuestro organismo para absorber el calcio (por tomar bebidas con oxalatos, compuestos que se encuentran en muchos alimentos de origen vegetal).

 

Por otra parte, las bebidas sin azúcar o ‘light’ (el azúcar se sustituye por edulcorantes acalóricos) también contienen componentes como ácido fosfórico, por lo que estas bebidas no serían las más adecuadas, apunta González Neira. No obstante, según la misma especialista, faltan investigaciones para valorar los efectos reales de la ingesta de este tipo de  bebidas.  

En conclusión, los refrescos y las bebidas comerciales son productos con un alto contenido en azúcar, con un gran aporte calórico y sin ningún aporte nutricional para nuestra salud. Por lo tanto, conviene evitarlos o tomarlos de manera muy esporádica.

 

A continuación un gráfico que señala las cucharaditas de azúcar que contienen los refrescos y bebidas.

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Fuente: Recetea.com (datos recopilados por estudios hechos a partir de etiquetas de las bebidas y refrescos que se comercializan en España).

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