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Los errores más habituales en la alimentación infantil

Los errores más habituales en la alimentación infantil
Un consumo excesivo de productos lácteos puede provocar un déficit de hierro ya que es un mineral que no se absorbe bien con el calcio

La etapa infantil es una fase importante en la que debemos facilitar y enseñar al niño que adopte hábitos saludables. Existen muchos factores y algunas creencias falsas sobre la alimentación infantil que influyen negativamente en la nutrición del niño. Algunos de ellos son el aumento y la diversidad de productos manufacturados, el poco tiempo que conlleva a el consumo de comida precocinada y los hábitos alimenticios equivocados entre otros. A continuación te detallamos los errores más habituales para que puedas dar a tu hijo una correcta alimentación y asegurar su buen desarrollo.

 

 

Preguntar lo que quieren comer

Es fundamental que los padres elijan el menú del niño y no al revés puesto que son los adultos los que tienen que diseñar una dieta equilibrada y variada. El riesgo que se suele correr si se dejan elegir a los niños es que éstos quieran alimentos ricos en azúcares, sal y grasas saturadas. Una manera de dejarlos escoger es darles la posibilidad de elegir entre dos o tres alimentos saludables.

 

Más de tres raciones de lácteos al día

Hay algunos niños que toman muchas raciones de lácteos al día como yogures y otros postres derivados. Este consumo puede provocar problemas en la alimentación del niño puesto que puede perder el apetito para comer y eso puede comportar una dieta nutricionalmente pobre. El consumo excesivo de lácteos también puede provocar un déficit de hierro ya que éste es un mineral que no se absorbe bien con el calcio. Es por ello, que la mejor manera de asimilar el hierro que el niño acaba de consumir es tomar fruta como postre ya que contiene vitamina C que ayuda a absorberlo.

 

Platos eternos

Algunas veces el niño tarda mucho en comer. Se aconseja que no le forcemos a quedarse en la mesa hasta que no se haya acabado el plato. Si al cabo de una media hora aún no se ha acabado  toda la comida retirar las sobras con tranquilidad y sin alterarse. No debemos hacer de la comida una lucha continua.

 

La comida como premio o castigo

La comida que damos como premio suele no ser saludable y sin querer estamos dando a entender al niño que la comida saludable es un castigo ya que la creencia es “no debe estar muy bueno  si me ofrecen este premio”.

 

Zumos de fruta

Hay la falsa creencia que si le damos al niño zumos de fruta comerciales lo estamos alimentando saludablemente ya que está consumiendo fruta. La fruta tiene vitaminas, fibra y minerales además del azúcar natural de la fruta. Con los zumos de fruta casi todo el contenido en fibra se pierde,  muchas veces se añade azúcares y hay una pequeña aportación de fruta.

Es recomendable que el consumo de zumos envasados sea de forma ocasional. Además debes tener presente que es un producto que genera sensación de saciedad lo que conlleva a que no consuma otros productos con más nutrientes.

 

Cereales azucarados para desayunar

El consumo de productos preparados con cereales es un hábito muy común en los hogares. Estos productos suelen estar elaborados con azúcares y otros dulces incrementando sus categorías aparte de ser menos saludables. Es así que es mejor tomar cereales sin añadidos.

 

Bocadillos con pan de molde o bollería

El consumo de bocadillos con pan de molde o panes más blandos es otro de los desayunos o meriendas más habituales de los niños. Al tener una consistencia blanda hace que los menores no puedan desarrollar los músculos de la cara ni fortalecer los dientes. Otro de los motivos por los que se desaconseja este tipo de productos es por su contenido en azúcares y grasas.

 

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