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Cómo tratar la tos de los resfriados en los niños

Cómo tratar la tos de los resfriados en los niños
Para calmar el catarro no hay ningún tratamiento efectivo pero se pueden seguir unas medidas para aliviarlo

Según la Asociación de Pediatría Española (AEP) la tos es “un mecanismo fisiológico de defensa y limpieza de las vías respiratorias”. Se considera así, un reflejo para expulsar los cuerpos extraños o secreciones (los mocos humos u olores) y limpiar la vía aérea.

 

Los catarros, la causa más frecuente

La tos es un síntoma y no una enfermedad, pero a veces puede ser una señal de una enfermedad oculta. La causa más frecuente de tos en la infancia son las infecciones respiratorias, sobre todo en los niños durante el invierno. Es por ello que la es una de las razones por las que se visita más al pediatra.

Los resfriados o catarros, que son causados por muchos tipos de virus diferentes, son infecciones de las vías respiratorias altas y causan mocos, congestión de la nariz, tos y algunas veces fiebre. Existen varios tipos de tos, depende de la zona donde esté dicha afección: si está en la nariz y la faringe, la tos puede ser irritativa (habrá como un picor); si está localizada en la laringe, la tos será perruna (más profunda y metálica).

 

Duración y evolución

Al principio del catarro la tos es seca, después se hace más blanda con el moco. Es entonces cuando el niño aparece la flema que se eliminará con la misma tos, a excepción de los bebés, que al no saber expectorar se tragan los mocos.

La tos puede durar varios días o semanas, a medida que que el niño supere la infección, la tos se irá disminuyendo progresivamente..

 

Tratamiento

Ya se ha indicado que la tos es un mecanismo de defensa del aparato respiratorio. Los especialistas consideran que la eliminación de la tos podría complicar la situación ya que habría más acumulación de mocos y más riesgo de padecer otitis o neumonía. La AEP afirma que lo que sí hay que tratar es la causa que la produce.

 

Para calmar los catarros no complicados de los niños no hay ningún tratamiento efectivo demostrado científicamente, pero sí se pueden seguir una serie de pautas recomendadas por la AEP y la AEPap (Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria).

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Consejos para aliviar los síntomas

 

  • Es importante que el niño esté bien hidratado para que no se le reseque la garganta y para  eliminar los mocos. Según la edad del pequeño darle líquidos con frecuencia: agua, zumo, leche o caldos entre otros.  

  • Hacer lavados nasales con solución salina para descongestionar, lavar y arrastrar la mucosidad de la nariz.

  • Humidificar el ambiente.

  • No hay demostración científica de la eficacia que proporciona la miel para aliviar la tos. En el caso que optes por este alimento, los menores de 1 año no pueden tomarla.

  • Evitar el contacto del niño con el humo del tabaco o con otros irritantes.

  • Lavar las manos al niño para evitar la transmisión del virus. El cuidador también debe hacerlo.

 

Cuándo hay que consultar al pediatra

 

  • En el caso que la tos se prolongara o intensificara hay que acudir al pediatra para que considere si hay que tratarla con medicamentos.

  • Tos y mocos durante más de 10-15 días.

  • En las primeras 72 horas del inicio del cuadro clínico cuando el niño tiene menos de 12 meses.

  • Fiebre que dura más de 3 días.

  • Fiebre y menos de 3 meses de edad.

  • Dolor o supuración de oídos.

  • Cara o lengua con tono azulado.

  • Dificultades por respirar o se oyen pitos.

  • Dolor torácico.

  • Vómitos frecuentes.

  • Si impide la actividad normal del niño como el dormir, comer etc.

  • Consultar siempre al pediatra ante cualquier duda, nunca a otra persona.

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