Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para poder darte el mejor servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'.

La hipertensión arterial. Los riesgos y cómo prevenirla

La hipertensión arterial. Los riesgos y cómo prevenirla
Los dos principales factores que influyen en la alteración de la tensión arterial son la cantidad de sangre que circula por los vasos sanguíneos y la compresión del diámetro de las arterias

La tensión arterial es la fuerza con la que la sangre fluye contra las paredes de las arterias al ser bombeada por el corazón. Pues cada vez que el corazón late, éste bombea sangre a los vasos sanguíneos.  

Cuando una persona tiene hipertensión (HTA) significa que la sangre fluye por las arterias a una presión más alta de lo normal, y por lo tanto, su corazón está haciendo un sobreesfuerzo. Cuando más alta es la tensión de una persona, el corazón tiene que hacer más esfuerzo para bombear.

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). Cuando la tensión arterial en la fase de bombeo es igual o superior a 140 mm Hg  y en la fase en reposo es igual o superior a 90 mm Hg, se considera la tensión arterial elevada.

 

Causas de la hipertensión

 

Los dos principales factores que influyen en la alteración de la tensión arterial son la cantidad de sangre que circula por los vasos sanguíneos y el calibre de las arterias. La cantidad de sangre de las vasos sanguíneos puede aumentar dependiendo de la cantidad de sodio en la sangre, y el diámetro de las arterias se estrechan conforme la edad de las personas van avanzando puesto que se vuelven más rígidos. Cuando mayor es la cantidad de sangre y menor diámetro de las arterias, más elevada es la presión arterial.

 

Otros de los factores que influyen en la hipertensión son tener diabetes, tomar demasiada sal y poco potasio, fumar, beber grandes cantidades de alcohol, no hacer actividad física, dieta poco saludable, estrés elevado, obesidad o tener antecedentes familiares con hipertensión.

img articulo

Dibujo en 3D de una sección transversal de una arteria con sangre fluyendo

Riesgos de tener la presión alta

 

La persona con hipertensión tiene un mayor riesgo de tener problemas de corazón, vasos sanguíneos y órganos como el cerebro y riñones. Esta enfermedad no suele tener síntomas por lo que se debe prevenir para no tener problemas cardiovasculares en el futuro. Si no se controla la hipertensión hay riesgo de tener un infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca, renal, arritmias, aneurismas o accidentes cerebrovasculares entre otros.

 

Cómo prevenir la tensión arterial

 

Según Dr. Pedro Betancor, director del comité científico del Programa de Alimentación y Salud de la Fundación Española del Corazón (PASFEC),  el consumo de vegetales disminuye los niveles de tensión arterial y además ayuda a reducir el colesterol, la diabetes, la obesidad y el riesgo cardiovascular total.

 

Para prevenir la hipertensión hay que controlarse para evitar daños en el sistema cardiovascular y otros órganos como los mencionados en el punto anterior. Es por ello que es importante seguir una dieta baja en sal y una alimentación saludable para el sistema cardiovascular.

Betancor asegura que las personas con una buena alimentación “podrían beneficiarse de una reducción de entre el 20 y el 30% de padecer enfermedades cardiovasculares". Además asegura que estos alimentos vegetales frescos -excepto los vegetales precocinados que contienen mucha sal- suelen tener menor cantidad de sodio, son bajos en grasas saturadas, y tienen una mayor cantidad de potasio.

 

  • Reducir el sobrepeso y la obesidad.

  • Moderar consumo grasas saturadas.

  • Beber agua preferentemente.

  • Evitar el  consumo de alcohol y no fumar.

  • Gestionar el estrés a través de la meditación o ejercicio físico.

  • Cocciones saludables con poca grasa (plancha, horno, hervidos, vapor, papillote entre otros).

  • Evitar fritos y rebozados.

  • Consumir con moderación (20 gr-30 gr) los frutos secos ya que aportan muchas calorías.

  • Moderar consumo café o té

  • Dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, pescado (2 veces por semana), carnes magras productos lácteos desnatados o semidesnatados y aceite de oliva para cocinar.

  • Eliminar la sal de la mesa y de las cocciones.

  • Evitar productos precocinados por su alto contenido en sal, conservas, encurtidos, embutidos, ahumados, carnes grasas, carnes curadas, vísceras, patés, quesos grasos, quesos de untar, bollería, snacks, legumbres en conserva, pan con sal, frutos secos salados, agua con gas y bebidas azucaradas, mantequillas o margarinas con sal, salsas (mayonesa, kétchup o salsa soja), sopas y purés de sobres, caldos de brick y cubos saborizantes.

  • Leer las etiquetas con atención y evitar aquellos productos que contengan sodio (Na), cloruro sódico (Na Cl), glutamato monosódico, bicarbonato sódico y carbonato sódico.

 

 Según la OMS, uno de cada tres adultos en el mundo tiene la tensión arterial alta, y es la causa de aproximadamente la mitad de todas las muertes por accidente cerebrovascular o cardiopatía. En 2004, la tensión alta fue la causa directa de 7,5 millones de defunciones, el 13% de la mortalidad mundial.

 

Comparte este artículo en...