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Guía para cuidar los pies durante el verano

Guía para cuidar los pies durante el verano
Es aconsejable usar calzado con materiales naturales y lavables para favorecer la transpiración y evitar la sudoración

El verano es una época del año en la que hay que cuidar al máximo nuestros pies.

Pues cambiamos el tipo de calzado, uno cerrado por uno de más abierto, y nos quitamos los calcetines, un complemento que nos protege de las rozaduras.

 

En la playa, en la piscina o incluso en la calle, es muy común andar descalzos, y este hecho incrementa el riesgo a sufrir cortes, clavarse objetos, o padecer xeroxis (una sequedad severa de la piel). Durante este periodo estival también se incrementa la sudoración, una de las causas de que se agriete la piel.

 

Estos son algunos de los factores que causan heridas y problemas en los pies. No obstante los podólogos afirman que si se siguen unas pautas higiénicas y unas buenas condiciones de secado se pueden evitar muchos problemas. A continuación te proponemos una serie de recomendaciones del Colegio Oficial de Podólogos del País Vasco para cuidar y tener unos pies perfectos durante el verano:

 

  • Tipo de zapatos. Usar zapatos cómodos, ligeros, ventilados. Las chancletas y sandalias deben estar sujetas a los pies para andar con más comodidad y seguridad.  

  • Tacones. Es aconsejable usar un calzado que tenga un tacón de 2 o 3 cm de altura. El tacón es una de las causas de lesiones como esguinces, talalgias o metatarsalgias. Por eso, si se usa un zapato con una altura adecuada hay un mejor reparto del peso y, por lo tanto, favorece la postura ergonómica del ser humano.

  • A veces priorizamos el diseño en lugar de elegir un zapato seguro para nuestros pies. Leire Unanue, podóloga y vocal del Colegio Oficial de Podólogos del País Vasco, afirma que muchas veces el tipo de calzado de verano  “no reúne las características adecuadas para los pies; falta de sujeción en el tobillo; suelas demasiados finas; ausencia o escasa altura de tacón; tiras decorativas que generan una presión desmesurada en diferentes partes del pie, entre otros.”

  • No abusar de las chancletas. Para una actividad física o largas caminatas se aconseja calzado deportivo.

  • Calcetines, si se usan...Como hemos comentado anteriormente, dejar de usar calcetines también puede suponer un problema para el pie: “Queda más expuesto a rozaduras y ampollas, ya que el calcetín absorbe la humedad del pie generada por la transpiración y evita la maceración del mismo”.  Por este motivo la especialista nos aconseja “siempre que vistamos al pie con este tipo de prendas es mejor, y que sean preferentemente de algodón, dado que cualquier tejido no natural aumentará la transpiración del pie”, añade la podóloga.

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  • Evitar la excesiva sudoración. Usar calzado con materiales naturales y lavables para favorecer la transpiración y evitar la sudoración. También puedes hidratar los pies o usar productos antisudorales, tu médico te puede recomendar los más adecuados para ti.

  • Caminar descalzo. Caminar descalzo es un riesgo para los pies ya que se pueden producir diferentes contagios. Usa chancletas de agua en zonas como las piscinas o baños públicos y evita andar por áreas peligrosas como rocas o terrenos con muchas piedras. Sí puedes andar por la orilla de la playa puesto que la arena húmeda masajea y tonifica la planta de los pies.

  • Higiene y secado. Se recomienda mantener una buena higiene y un secado óptimo, en especial la zona entre los dedos para evitar infecciones bacterianas como hongos. “mucha gente piensa que los pies se secan solos, y no es así”, asegura Unanue. Y añade “el exceso de humedad debilita la piel y esto la hace más sensible frente a infecciones. Es imprescindible que siempre que salgamos del agua hagamos un buen secado plantar e interdigital, tanto en la playa, en la piscina, como por supuesto, en casa".

  • Pie diabético y lesiones. En el caso de sufrir alguna lesión mientras andamos descalzos acudir al médico. Si te has cortado lava bien la zona con agua y jabón, curar con un antiséptico y tapar la herida para evitar una mayor infección. No hay que intentar sacar ningún cuerpo extraño con objetos cortantes o punzantes, en especial las personas diabéticas y con problemas de circulación. Este tipo de pacientes tienen una pérdida de sensibilidad en algunas zonas de los pies y, al no darse cuenta de alguna lesión, pueden producirse heridas más graves.

  • Cortar las uñas. Cortar las uñas siempre rectas y no en exceso por las esquinas para evitar que se claven y provoquen dolor.

  • Revisiones. Para cuidar tus pies hacer las revisiones anuales que necesites con un especialista. Aunque en verano es la época que los enseñas más, es bueno que a lo largo del año los vayas cuidando.

 

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