Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para poder darte el mejor servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'.

¿Cómo se realiza una RCP (reanimación cardiopulmonar)?

¿Cómo se realiza una RCP (reanimación cardiopulmonar)?

 

Según el Estudio Cardioprotección en España 2016 de B+Safe con la colaboración de la Fundación Española del Corazón, 3 de cada 10 españoles sabría realizar una reanimación cardiopulmonar (abreviado RCP) en el caso de accidente cardiaco.

Tal y como indica el doctor José Luis Palma, vicepresidente de la Fundación Española del Corazón, estos datos señalan que la cardioprotección no es una prioridad a pesar de haber 30.000 muertes súbitas por año en nuestro país, la mayoría de las cuales son debidas a una parada cardiorrespiratoria.

 

Las estadísticas revelan que en nuestro país mueren alrededor de 100 al día por parada cardiaca. La realización de un masaje cardiaco y el uso del desfibrilador en los cinco minutos posteriores a dicha parada incrementa hasta el 90% de las posibilidades de supervivencia.

 

Nuño Azcona, director general de B+Safe Almas Industries, asegura que "la disponibilidad de un desfibrilador puede salvar miles de  vidas al año. En el caso de una parada cardíaca, la capacidad de reacción en los primeros cinco minutos marca la frontera entre la vida y la muerte".

 

Ante un posible caso de parada cardiaca, una persona que no se dedica al mundo sanitario, debe realizar tres puntos de acción muy importantes: identificar si la víctima sufre una parada, avisar al número de urgencias 112 y empezar el masaje cardiaco.

 

¿Qué es una parada cardiorrespiratoria?

La parada cardiorrespiratoria es el cese de forma brusca e inesperada de la circulación sanguínea y la respiración pulmonar. De esta manera, al no llegar oxígeno a los órganos vitales, se producen lesiones (en especial el cerebro) que pueden provocar una muerte súbita.

 

Síntomas

Los síntomas que puede presentar una persona con parada cardiorrespiratoria son dolor opresivo en el centro del pecho, brazo izquierdo o cuello, náuseas, vómitos y sudor frío. Cuando la persona cae inconsciente, es el momento de actúar rápido y realizar una reanimación cardiopulmonar.

¿Qué es una RCP?

La reanimación cardiopulmonar (RCP) sirve mantener el riego y la oxigenación de los diferentes tejidos y órganos de nuestro organismo. Mediante esta maniobra suplimos la función respiratoria y circulatoria antes de que los profesionales activen el protocolo necesario para la recuperación del paciente.

 

¿Cómo actuar ante un caso de parada cardiorrespiratoria? ¿Cómo se realiza la RCP?

 

1- Proteger la vida del paciente y la tuya. Asegurarse de estar en una zona sin riesgos y alertar de la situación a las personas que están a tu alrededor.

 

2- Pedir colaboración. Será necesario para alternarse con las compresiones y llamar por teléfono, o bien controlar posibles riesgos como los coches.

 

3- Llamar rápidamente (el tiempo es clave para salvarle la vida al persona) al 112 (Asistencia Especializada).

 

4- Comprobar si la víctima está inconsciente. Para ello, arrodillarse a la altura de los hombros de la persona y sacudirla con suavidad. Preguntarle en voz alta cómo se encuentra. Si responde, ir haciendo otras valoraciones hasta que vengan los servicios de urgencias.  

 

Si no responde, colocarle en posición de reanimación, es decir, boca arriba con los brazos y las piernas alineados y con el tórax al descubierto. Acto seguido abrir la vía aérea: poner la mano sobre la frente y, con la otra, tirar el mentón hacia arriba para comprobar que no haya ningún cuerpo extraño y evitar que la lengua impida el paso del aire a los pulmones.

 

5- A continuación comprobar no más de 10 segundos su respiración: tos, si el tórax se mueve, o algún tipo de ruido respiratorio. Si respira normal dejar a la víctima en posición lateral de seguridad (ir controlando que sigue respirando).

 

Si la persona no respira normalmente, iniciar el masaje cardiovascular:

  • Presionar con fuerza en el centro del tòrax con las dos manos entrelazadas (comprimiendo el pecho al menos 5 centímetros). Tener en cuenta que la víctima debe estar sobre una superficie dura para que la maniobra sea efectiva.

  • Hacer compresiones regulares a un ritmo alto (unas 100 por minuto).

  • No disminuir ni interrumpir el ritmo. Para mantener este ritmo constante, alternarse con otra persona.

 

En el caso de tener formación sanitària, se puede iniciar la ventilación (boca a boca). Para este proceso se debe tapar la nariz del paciente e insuflar aire en la boca (alternando con las compresiones, a un ritmo de 2 ventilaciones por cada 30 compresiones).

Comparte este artículo en...