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Tipos de patatas para cocinar

Tipos de patatas para cocinar
Las patatas nuevas son un tipo de patatas ideales para freír y hervir, mientras que las patatas viejas son excelentes para hacer purés, guisos y asar al horno

La  patata es un tubérculo que se empezó a cultivar aproximadamente unos 8.000 años en el sur de Perú y oeste de Bolivia. El conquistador español Francisco Pizarro las trajo a España  en 1554, y en 1573 un hospital de Sevilla las cultivó para alimentar a sus enfermos. En el siglo XIX, la patata fue un alimento básico para la población europea.

 

Actualmente existen unas 7.500 variedades de patatas con diferencias en el tamaño, color, textura, forma, sabor entre otros. En España encontramos unas 150 patatas que presentan algunas  diferencias por sus condiciones climáticas, la zona de cultivo y por su suelo.  Dependiendo del momento de su cosecha, encontramos las patatas tempranas (nuevas) o tardías (viejas). Estos dos tipos de patatas se diferencian por su color de la piel y su preparación en la cocina.

 

Diferencias entre la patata nueva y vieja

 

La patata nueva o temprana se distingue por su piel dorada, lisa y fina, y tienen un tamaño más más pequeño, son más compactas y acuosas. Es un tipo de patata que se produce principalmente en zonas costeras, llega a la primavera en el mercado y la podemos encontrar hasta septiembre. En lo que refiere a propiedades, la patata nueva o temprana aporta un contenido más elevado de vitamina C y tiene menos calorías, menos sodio y potasio por lo que resultan ideales para ciertos tipos de dietas. Hay que tener en cuenta que al contener más agua esta patata se conserva peor y son ideales para freír, ya que quedan duras y crujientes por fuera y blandas por dentro; y para hervir puesto que no se deshacen.

 

La patata vieja o tardía llega al mercado en otoño y se diferencia de las nuevas por tener una piel más gruesa y roja, carne amarilla, y más calorías ya que contiene una mayor aportación de almidón que la patata nueva. Estas patatas son ideales para hacer purés, asar al horno y guisar puesto que el almidón que desprenden mejora la consistencia de las salsas.

 

 

Tipos de patata más usados en la cocina

 

Spunta. La patata Spunta tiene forma alargada, es de piel amarilla y de carne amarilla clara. Es una patata semitemprana y se usa para freír y hervir, y se adapta para muchos tipos de plato.

 

Monalisa. Es una patata  ovalada y alargada, de piel amarilla y de carne amarilla clara. La patata Monalisa es semitemprana, y también se adapta muy bien  a cualquier tipo de cocción. No obstante son ideales excelentes para freír y para hervir ya que se hacen rápido. La patata Monalisa resulta una patata ideal para hacer “patatas revolconas” de Ávila ya que consigue, como la receta indica, que la patata forme un puré espeso

 

Kennebeck. Tipo de patata mediana y ovalada, de color amarillo y de carne blanca. La patata Kennebeck es tardía y es ideal para el horno, guisos, brasa y hervidas.

 

Jaerla. Tipo de patata ovalada, de piel y carne amarilla clara. La patata Jaerla es un tipo de patata temprana que se usa para freír o cocer.

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 Imagen de la patata Jaerla

Baraka. Patata ovalada con piel y carne amarilla clara. La patata Baraka es un tipo de patata tardía ideal para el horno y freír.

 

Red Pontiac. Patata redonda con un color rojizo y carne blanca. Es una patata semitemprana excelente para cocer y también para hacer al vapor.

 

Desirée. Patata de piel roja y de carne amarilla clara. La patata Desirée es una patata semitardía es perfecta para guisos aunque también se puede usar para cocer.

 

Agria.  Es una patata grande, compacta con una piel muy fina amarilla y de carne blanca. La patata Agria es una patata semitardía y es la más aconsejable para hacer patatas fritas

 

Caesar. Patata de forma ovalada y alargada,  de carne amarillo claro. Es una patata temprana ideal para freír.

 

¿Las patatas engordan? Una patata contiene poca grasa y es rica en hidratos de carbono de asimilación lenta. Por ello, depende como se cocinen las patatas aportarán más kilocalorías o menos. Por ejemplo, unos 100 gramos de patata cocida aportan a nuestro organismo menos de 80 KCal aproximadamente. Por lo contrario, unos 100 gramos de patatas fritas pueden pasar de 500 KCal.

 

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