Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para poder darte el mejor servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'.

Guía para saber elegir la base de maquillaje perfecta

Guía para saber elegir la base de maquillaje perfecta

Elegir una base de maquillaje para conseguir un rostro natural y perfecto no resulta una tarea fácil. Depende de factores como el tipo y el tono de nuestra piel y el efecto que queremos conseguir, cubrir imperfecciones o darle un aspecto más uniforme o natural.

 

El objetivo de la base es dar a tu rostro un aspecto uniforme y liso, por este motivo este producto tiene que igualar el tono de tu piel. Con una mala elección o aplicación se puede conseguir el resultado contrario: una apariencia artificial con efecto 'máscara'.

Ante la gran oferta de bases que existe hoy en día puedes encontrarte perdida y no saber cuál es la más adecuada a ti. A continuación una guía para saber elegir la base de maquillaje ideal según tu rostro.

 

Tipos de base

No todas las bases son aptas para todos los tipos de pieles. Por ejemplo, las pieles con tendencia acnéica deben usar productos libres de aceites para controlar la producción de grasa de las glándulas sebáceas. Este tipo de pieles deberán usar fórmulas matificantes. A continuación los tipos de bases más comunes:

 

  • Líquida. Es la más habitual y suele comercializarse en bote o tubo. Dependiendo de su consistencia se conseguirá una mayor o menor cobertura. Normalmente no suelen cubrir mucho, por lo que son las bases perfectas para conseguir un efecto natural.

img articulo

Textura líquida de la base Liquid Foundation de Beter (PVP: 10,95€)

  • Crema. Es la más untuosa y espesa, por lo que cubre mucho más que la anterior. Es ideal para unificar el rostro y perfectas para pieles maduras. Se suele vender en barra y aporta un acabado aterciopelado.

  • Crema hidratante con color. Es una crema hidratante con pigmentos para cubrir algunas imperfecciones. Es más espesa que la crema hidratante habitual y aporta un color natural a tu piel. Se puede usar como crema de día.

img articulo

Crema hidratante que aporta color Beter (CC Cream PVP: 15,50€)

  • Mousse. Es la base más ligera de todas y es muy similar a una crema hidratante con color. Es ideal para rostros sin apenas imperfecciones y para conseguir un ‘look’ muy natural.

  • Polvo. Es una base mitad polvos y mitad crema que se usa para las pieles grasas y con brillo. Es muy fácil de usar y se aplica con una esponjita. Esta base aporta un acabado suave y ligero.

  • Compacta. Suele comercializarse en barra y es un tipo de base suave y cremosa. Es muy fácil de usar y permite retocar el maquillaje en cualquier momento del día.

 

El color

El color de la base depende de tu tono de piel. El mejor color es aquel que se funde y no se  diferencia mucho de tu piel. Para evitar un efecto artificial no uses los tonos oscuros para que no se vea el contraste con la base del cuello.

Para saber tu color ideal nunca te lo apliques en la muñeca ya que la piel no es del mismo tono que la de tu rostro. Es importante que te lo pruebes en la cara, entre la zona de la mandíbula y el pómulo; si la base se fusiona en tu piel será la que deberás elegir.  

Se aconseja elegir medio tono más claro que el color de tu piel, recuerda que la base no resalta el color de tu piel sino que la uniformiza.

 

  • Piel clara. Si tu piel es clara evita los colores demasiado claros para que no te quede un efecto demasiado pálido.

  • Piel rosada. Elige una base de tonos beis.

  • Piel morena. Para este tipo de pieles se aconseja usar maquillaje en polvo para un efecto más natural.

  • Piel amarilla. Para neutralizar el amarillo usa un beis rosado.

 

Con el cambio de estación lo más probable es que tengas que cambiar de color puesto que en verano la piel está más morena y necesitas tonos un poco más oscuros.

 

Cómo aplicar la base

  • Limpiar e hidratar la piel.

  • Aplícate un corrector por la zona de las ojeras o imperfecciones.

  • A continuación la base de maquillaje. Para ello aplícate una capa fina, si es necesario te puedes poner otra más. De esta manera evitarás pasarte con la base y que se vea un rostro demasiado recargado. Extiende bien la base por todo el rostro, desde el centro hacia fuera, sin olvidarte del cuello, párpados y labios. Hay que evitar que se vea una línea entre el rostro y el cuello. En el caso de haber elegido una base de un tono muy distinto al color de tu cuello puedes extenderlo por esta zona hasta llegar al pecho.

 

Artículos relacionados

Cómo usar bien el corrector de ojeras

Comparte este artículo en...