Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para poder darte el mejor servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las 'cookies'.

La alimentación del bebé en el primer año de vida

La alimentación del bebé en el primer año de vida
La fase de transición de una alimentación basada en leche a una alimentación más variada es un momento clave para habituar a tu bebé con una alimentación saludable

La alimentación de los primeros meses de vida debe asegurar un crecimiento y un desarrollo saludable del bebé. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), los primeros dos años de vida del niño son fundamentales para evitar enfermedades crónicas y mejorar el desarrollo general.

 

 

Los primeros 6 meses de vida

Durante los 6 primeros meses de vida el bebé se alimenta de leche materna o, en el caso que no sea posible, de leches de fórmula elaborada a partir de leche de vaca. La leche materna aporta muchos beneficios para el niño por ser una buena fuente de nutrientes y defensas para su organismo. Las leches de fórmula también garantizan el desarrollo del bebé gracias a los nutrientes necesarios que requiere el recién nacido.

 

Alimentación complementaria

La transición de una alimentación basada en leche a una alimentación más variada es un momento clave para establecer unos hábitos saludables para los niños. Esta nueva etapa se conoce como alimentación complementaria y puede iniciarse a partir de los 4-6 meses, nunca antes puesto que el organismo del niño aun no esta preparado. La OMS recomienda que la alimentación complementaria debe tener una variedad adecuada que permita cubrir las necesidades nutricionales del bebé sin abandonar la lactancia materna.

A partir de los 6 meses de vida es un periodo que el bebé tiene necesidades nutricionales superiores. Es así que entre los 4 y 6 meses el bebé ya empieza a estar preparado para comer alimentos semisólidos en cuchara; a los 8 meses, ya puede comer una porción de alimento blando; y entre los 9 y 12 meses ya puede intentar, con la ayuda de los padres, a comer con cuchara o tenedor.

 

Alimentos complementarios a partir de los 4 a 6 meses

Para esta fase de alimentación complementaria se recomienda empezar progresivamente y dejar pasar una semana entre un alimento y otro para valorar que el niño tolera lo que consume. En cuanto al orden, no se sigue un protocolo único sino que depende de factores como las costumbres culturales, creencias de la familia o la recomendación del pediatra. No obstante, se suele introducir cereales sin gluten.

 

Cereales

El Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) considera evitar la introducción de alimentos tanto antes de los 4 meses como después de los 7 meses. Según las recomendaciones de este organismo, tanto la introducción precoz de los cereales como la tardía  puede aumentar el riesgo de padecer celiaquía. No obstante, siempre seguir las indicaciones del pediatra para que valore el momento que el niño debe ingerirlos

Normalmente, a los 4 meses se puede ofrecer al bebé cereales sin gluten (maíz y arroz) mezclados con agua o mezclados con la leche materna. En cuanto a los cereales con gluten, se deben introducir antes de los 7 meses en pequeñas cantidades. Progresivamente aumentar las dosis mientras se da lactancia materna ya que los especialistas consideran que facilita la tolerancia al gluten y previene la celiaquía.

 

Verduras y frutas

Puedes dar al niño las verduras y frutas a partir de los 4-6 meses. Las verduras son una buena fuente de fibra y vitaminas necesarias para el bebé. Por ello puedes cocerlas,  triturarlas y añadir una cucharada de aceite de oliva para hacer un puré. Evitar las verduras de hoja verde como las espinacas, lechugas, apio, remolacha, acelgas ya que son ricas en nitratos, un compuesto natural que puede provocar en el bebé la metahemoglobinemia, una alteración de la sangre que limita el transporte de oxígeno. Evitar también las verduras como la col, coliflor y nabo por ser verduras flatulentas.

 

También se puede introducir la fruta natural triturada, en zumo o en preparados de cereales sin gluten con fruta.  Evitar los zumos envasados ya que son productos poco saludables por el contenido de azúcar y por contener poca fibra de la fruta natural. Evitar aquellas frutas más alergénicas como los melocotones, fresas, fresón y kiwi.

 

Carnes y pescado

A los 6 meses ya puedes ofrecer al bebé pequeñas cantidades de carne empezando con pollo hervido sin piel  para triturarlo con el puré de verduras, y más adelante carne de ternera o conejo. En cuanto a los pescados, puedes dárselos a los 8-9 meses con el puré de verduras. Se recomienda  el pescado blanco como merluza, lenguado o rape ya que son pescados fáciles de digerir y contienen menos grasa.

 

Legumbres

A partir de los 10 meses también puedes comenzar a darle pequeñas cantidades de legumbres con las verduras.

 

Leche

Es muy importante la complementación de la leche materna o artificial durante el primer año de vida. Es así que la aportación de leche  durante este periodo debe ser como mínimo de unos 500 ml/día. Puede introducirse el yogurt natural sin azúcar a partir de los 11 meses.

 

Huevos

La introducción del huevo puede ser antes del año, no obstante la yema cocida puede ofrecerse a los 9 meses con el puré. Se recomienda que consuma la clara a partir de los 12 meses por contener proteínas alergénicas.

 

Agua

Mientras dura la lactancia no es necesario darle a tu bebé agua ya que ya consumen los líquidos necesarios. Sin embargo, debes ofrecerle agua varias veces al día cuando inicies la fase de alimentación complementaria. La cantidad de agua que necesita un bebé varía en función de los alimentos consumidos y la temperatura ambiental entre otros.  

 

Comparte este artículo en...